Cuatro aspectos a considerar para la instalación de luz artificial para un jardín vertical

24 Ene 2017
Cuatro aspectos a considerar para la instalación de luz artificial para un jardín vertical

Las plantas son seres vivos que más allá del sistema que escojamos para cultivarlas y necesitan de un sistema de sujeción radicular (sistema maceta – sustrato), de agua (vehículo para transportar nutrientes del sustrato y para hidratación) y de luz (para realizar la fotosíntesis).  A veces, impulsados por las ganas de tener un jardín vertical en un interior nos lanzamos a construirnos uno o a contratar a una empresa para que nos lo instale. Ante los aspectos de disponer de un medio de cultivo (sustrato) y agua todo el mundo está de acuerdo que es básico, pero a menudo el tema de la luz se resuelve con un “bueno, ya pondremos plantas de sombra o de pocas necesidades lumínicas”. En parte hay que dar la razón a esta afirmación, pero lo que solemos entender por “pocas necesidades lumínicas” acepta un gran abanico de valores. Dichos valores se mesuran por lumens o por lux (un lux equivale a un lumen en 1m2). También hay casos en los que se dispone de esos Lux o Lumens necesarios, pero su calidad (medida en función de la temperatura color que presentan) no es la adecuada (los rangos óptimos se encuentran en las tonalidades azules y las rojas, siendo las tonalidades ocres y verdes las menos eficiente). Por lo tanto y visto estos puntos críticos podríamos decir que es necesario tener la siguiente información para poder determinar qué tipo de luz instalar:

  1. Luxes existentes en la zona del jardín (para ser profesionales convendría tomar las diferentes lecturas con un luxómetro o app de móvil para tal fin) en diferentes partes de la pared a diferentes horas del día (en caso que sea sólo con luz natural o con las luces abiertas). Sólo así sabremos cómo corregir la falta de luz
  2. Distancia a la que queremos instalar las lámparas. 20w en LED no tienen el mismo efecto sobre las plantas si está a 1m del jardín que si está a 10m, lógico, ¿no? La gráfica de distribución del haz lumínico nos dará una información muy valiosa sobre a qué distancia poner la luz
  3. Tipología de la luminaria  a instalar. No nos dejemos llevar por el “bueno, yo creo que con una bombilla incandescente de 100W tiene que ser suficiente….” No, esto no va así. Cada bombilla o luminaria tiene rendimientos distintos y emite en longitudes de onda distintas (color de la luz). Es por eso que conviene antes tener las características para poder escoger el tipo de luz
  4. Los wattios no se suman para dar el doble de luz. Es decir, si un LED de 7W da 200 lumens, 2 luminarias de 7W juntas no darán 400W ya que el cálculo no es aritmético. Para saber las cantidades es mejor dirigirse a profesionales o a las propias casas comerciales que nos sabrán aconsejar bien.

Esperamos que esta información os haya sido de utilidad y que en caso que necesitéis luz artificial para apoyo de vuestro jardín podáis resolver, o al menos entender, por qué es necesario un soporte lumínico.

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