Jardines verticales como ayuda para reducir el consumo energético

08 Nov 2016
Jardines verticales como ayuda para reducir el consumo energético

Y es que veía venir pero no hemos querido verlo. Nuestro planeta sufre una gran alerta roja en cuanto a consumo energético se refiere y según las últimas estadísticas realizadas, en nuestro país, se está llegando a consumir de media incluso el doble de energía de la que realmente necesitan nuestros edificios. ¿Solución? la creación de jardines verticales como ayuda para reducir el consumo energético.

Analizando bien la situación, nos encontramos con que que un edificio consuma más del doble de energía de la que necesita, es una aberración contra el medio ambiente, de la cual hemos de ser conscientes e intentar paliar los daños ya causados aunque, siendo todo lo optimistas que queramos, el daño ya comienza a ser devastador. Por ello creemos que los edificios deben ser sostenibles y qué mejor manera que ayudándonos de materias primas como son las plantas.

Arquitectos de renombre como Felipe Pich-Aguilera, comienzan a verse como algo más que meros arquitectos ejecutivos. Ahora, además, se implican con la causa intentando crear edificios que funcionan de manera inteligente, eficiente y autosuficiente, potenciando la implementación de jardines verticales en los edificios y sus creaciones en una socorrida búsqueda de soluciones para rebajar los desorbitados niveles de consumo energético que se vienen dando en nuestras ciudades.

Sus soluciones se basan en el ahorro energético además de propulsar un funcionamiento global de estos edificios como pulmones verdes con dichos revestimientos vegetales. Un edificio con una fachada vegetal es capaz de producir el suficiente oxígeno como para abastecer a cientos de personas, por ello es tan importante el conocer de este sistema aplicado a la ingeniería y a la arquitectura.

Revestimientos inteligentes, que a su vez, revitalizan la oscuridad y la dureza del cemento reduciendo el impacto de la ola de calor sobre el edificio así como de los rayos solares, creando una estructura natural capaz de trabajar como aislante térmico y acústico capaz de reducir hasta en un 30% la factura del consumo de energía para la climatización.

Trasladándonos a una utopía no tan lejana, podemos apreciar que si la gran mayoría de edificios funcionan de este modo, pronto tendríamos unos niveles más bajos de contaminación, reduciríamos el consumo energético de nuestra sociedad, ganaríamos en confort visual y sensorial además de estar contribuyendo a la mejora medioambiental tan crítica que tenemos hoy en día.

Finalizamos este post queriendo crear conciencia del grave problema que nos acecha pisándonos los talones y que queremos obviar teniendo evidencias claras de soluciones al alcance de nuestra mano como puede ser la instalación de fachadas vegetales eficientes en nuestras construcciones.

 

Todo requiere un compromiso ¿y tú?¿estás dispuesto a hacerlo?

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