La Arquibiótica, un nuevo concepto arquitectónico

15 Ago 2013
La Arquibiótica, un nuevo concepto arquitectónico

La arquibiótica es un nuevo concepto ecológico transdisciplinario que pretende crear nuevas edificaciones y ciudades inteligentes. Se trata de integrar edificios autosuficientes en energía, de carbono cero, es decir produciendo más energía de la que consumen.

Respetando los ciclos de la naturaleza, este tipo de edificaciones recicla todos sus desechos. Es un nuevo modo de vida del mañana. Por ello, los nuevos arquitectos buscan inspirarse en los ecosistemas, en las formas de la naturaleza, del bosque, de las plantas y los jardines para mejorar las formas de vida.

La intención es que la ciudad del futuro sea verde y densa y así reducir el fuerte consumo de energía. Por eso debemos luchar por las ciudades fértiles y verdes e integrar la biodiversidad y los ecosistemas a las ciudades así como la agricultura en lugares de consumo. Necesitamos limitar esta expansión horizontal urbana en la que vivimos y visionar la verticalidad.

Existen multitud de soluciones “verdes” que van de la mano de esta arquitectura del mañana como jardines colgantes, jardines verticales, viviendas completamente vegetalizadas con un huerto o vivero colgante en cada balcón donde el habitante se convierte en agricultor de su propia alimentación biológica.

Si queremos culturizar a los ciudadanos, es necesario, desde ya, sensibilizar a los niños y a las nuevas generaciones de manera muy positiva sobre la ecología urbana para conseguir ciudades durables.

3

Un proyecto fascinante, del admirable arquitecto belga Vincent Callebaut, denominado Libélula nos muestra una perfecta manera de introducir nuevos modos de producción alimentaria. Luchemos por una agricultura del futuro, ya que debemos tener en cuenta que en los próximos años seremos más 9.000 millones sobre la tierra, de los cuales 2/3 viviremos en las ciudades.

El objetivo de esta  agricultura es desarrollarla en el centro de las ciudades, en los lugares de consumo, en granjas verticales para sustituir los campos de cultivo. Se podría refrescar todas estas granjas en verano, y se podría acumular aire caliente permitiendo en invierno mantener una temperatura constante en ciudades grandes como Nueva York con grandes diferencias de temperatura (-25°C en invierno a +40°C en verano).

Actualmente, la ciudad está constantemente importando materias primas y riquezas, que conlleva a exportar polución y desechos. Para poder frenar este ciclo, un gran remedio sería la construcción de edificios inteligentes que pudiesen funcionar en un medio cerrado, es decir siendo autosuficientes en energía, integrando energías renovables.

Un ejemplo demostrable, que ya está empezando a existir, es la construcción de un edificio de oficinas y otro de alojamientos enmarcando grandes viveros bioclimáticos y pudiendo reducir el 50 % de la producción de energía. El calor emitido en las oficinas durante el día, se retransmitiría a los espacios de alojamiento por la tarde, reduciendo fuertemente el consumo de energía. Sería como hacer un Central Park vertical que pudiese alimentar a los habitantes de la ciudad, auténticas granjas verticales. Como el proyecto de la Libélula, anteriormente mencionada, compuesta de invernaderos suspendidos y apartamentos biológicos donde la agricultura se desarrolla en campos de cultivo, huertas comunitarias o balcones hidropónicos individuales.

2

En conclusión, la arquibiótica es una nueva propuesta de crear ecovillas verticales con ecosistemas vivos en pleno corazón de la ciudad que interactúan directamente con la naturaleza  apoyándose en jardines verticales o colgantes, huertas y vergeles, y que reciclan los desechos convirtiéndolos en oportunidades.

Opina sobre esta noticia