La experiencia de vivir un jardín

27 Oct 2017
La experiencia de vivir un jardín

El contacto comercial más convencional con un cliente para realizar un jardín vertical o un jardín al uso, por norma general suele ser así: 

  1. Cliente contacta con paisajista y/o empresa de jardines para que proyecte y construya un jardín.
  2. Cliente explica que quiere tener una mejor vista o arreglar un espacio que ahora siente que no tiene valor y que en la mayoría de casos hace desmerecer al resto de espacios.
  3. Empresa hace un croquis y ejecuta una obra de forma lo más rápida posible para ser eficiente con las plantas y otros  que sabe que darán buen resultado y que estéticamente solventarán el problema del cliente.
  4. Empresa factura y cliente paga.

Hasta aquí parece todo lógico y normal. El cliente resuelve un problema y la empresa factura por sus servicios. Ahora bien, ¿es realmente éste el objetivo de la empresa? Es decir, los que nos dedicamos a proyectar jardines y revestimientos verdes como en nuestro caso ¿qué proyectamos realmente? ¿somos conscientes que estamos creando un nuevo lugar, un nuevo espacio donde la gente vivirá experiencias, sentirá cosas, compartirá su vida, etc? Son preguntas que seguramente la mayoría de los profesionales que proyectamos (en los diversos ámbitos de la construcción) no somos conscientes realmente que nos lo planteamos o en otros casos el cliente no busca este tipo de razonamiento.

Es difícil encontrar momentos en los que hablar con el cliente sobre qué quiere sentir, qué tipo de experiencias quiere vivir, cómo quiere que pase su tiempo en un entorno envuelto en vegetación (en nuestro caso).  A veces ni se lo ha planteado (no lo hace mucha gente, es cierto) ya que para ellos lo principal es el espacio interior de la vivienda puesto que pasa la mayoría del tiempo (lógico). Otras veces porque sólo le preocupa resolver un aspecto puramente estético.

Sea la motivación que sea creemos que hay que buscar siempre crear el mejor escenario para que la experiencia de estar en un entorno natural construido sea la más próxima a lo que necesita el cliente.

Este tipo de razonamiento debe buscar otros tipos de preguntas más complejas hacia el cliente, y a menudo más personales. Supone saber detectar miedos, anhelos, deseos y experiencias vitales que nos ayuden a entender qué quiere sentir. Sólo con esa información podremos crear con la naturaleza y otros elementos constructivos el espacio ideal y totalmente personalizado para cada cliente.

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www.verdtical.com