Los jardines verticales son los nuevos ladrillos en EAU

07 Jun 2016
Los jardines verticales son los nuevos ladrillos en EAU

Los jardines verticales, o las también conocidas como paredes vivas, están surgiendo a través de los EAU como las nuevas tecnologías innovadoras.

Junto con un mayor desarrollo de la horticultura, los jardines verticales se han ido ampliado dentro de las posibles permutaciones de diseño de este arte vivo.

Tenemos algunas muestras de ellas en las entrañas de los reconocidos restaurantes, como Leopold en Londres y también en los martillos situados en las playas de Dubai, pasando por los halls comunes de los innumerables hoteles, lujosas oficinas y spas de los EAU, los jardines verticales se están añadiendo como una nueva dimensión dentro del diseño del paisaje de este país.

Los primeros inicios de los denominados “ladrillos botánicos” (tal y como fueron nombrados en Illinois allí por 1930 según el profesor Stanley White Hart) su avance se debe a que se han ido construyendo progresivamente ademas de ir mejorando notablemente su sistema. Actualmente, las ideas creativas para estas declaraciones de estilo vegetal en temas de diseño nacional se están volviendo cada vez más ambiciosas. Varios cientos de metros cuadrados se pueden cubrir en un mismo lugar, mientras que con un entramado más complejo, se completa la función de riego y drenaje, así que puede ser creado y mantenido de manera controlada y de forma autosuficiente.

No debe confundirse un jardín vertical con una fachada de color verde, ya que la principal diferencia es que en la fachada, las plantas crecen desde el suelo hasta cubrir una superficie vertical, mientras que en los jardines verticales las paredes verdes consiguen el sustento y se riegan de manera autosuficiente en sus puntos de contacto a lo largo de toda la superficie vertical de una manera eficiente. La particularidad de este sistema es que se mantiene adherido a la estructura real del edificio, formando así una especie de segunda piel viva.

Los sistemas para los jardines verticales se basan principalmente en simular el sistema natural que tiene la tierra, por lo que la plantación se hace en una serie de bolsillos, teniendo como único punto de apoyo la verticalidad de la pared. Esta forma de imitar a la plantación natural es la adoptada por los sistemas hidropónicos. Éstos permiten a los diseñadores de dichas estructuras arquitectónicas, crear unos jardines verticales con un peso menor, y por lo tanto se aumenta la posibilidad de hacerlos más grandes, debido a que su peso no afecta negativamente a la estructura del edificio, y para conseguir eso se debe simplificar al máximo el peso del sustrato para la adquisición de la nutrición adecuada a cada una de las plantas.

El reconocido botánico Patrick Blanc está considerado como un líder en este sector. Ha llevado al límite las creaciones de sus jardines verticales y ha ido popularizando aún más esta forma de plantación. Se dispone de espectaculares ejemplos sobre sus proyectos realizados en el Sofitel Dubai El Palm Resort y Spa, donde al dar un paseo junto a una esas paredes verdes es como estar haciendo una mini excursión dentro de un bosque lluvioso.

Patrick ha pasado temporadas en las selvas tropicales situadas en el sudeste asiático entre otros muchos lugares, realizando estudios acerca de las plantas autóctonas que encontró por allí y observando cómo se adaptan las especies de crecimiento en los troncos y ramas de sus árboles. La vegetación que se encuentra en estos lugares forma la base de la plantación para  los jardines verticales interiores de todo el mundo. Sin embargo, en los esquemas exteriores, especialmente aquellos que encontramos en los EAU, al tener diferentes condiciones climáticas con las que lidiar, tanto el enfoque como las especies utilizadas deben variar en consecuencia.

Según comenta Blanc: “El suelo no es nada más que un soporte mecánico. Sólo el agua y los muchos minerales disueltos en ella son esenciales para las plantas, junto con la luz y el dióxido de carbono para llevar a cabo la fotosíntesis… así la innovación núcleo es el uso de la capacidad de la raíz de las plantas para crecer no sólo en un volumen horizontal del suelo, sino también sobre una superficie; esto es precisamente lo que hacen en su ambiente natural, cuando sus raíces están creciendo en la corteza de los árboles o entre los musgos que cubren las rocas “.

“Los jardines verticales son una buena manera de combinar la naturaleza con la vida cotidiana de los habitantes de la ciudad”, añade. Este es el secreto por el que tiene la capacidad de conectarse con la naturaleza en los núcleos urbanos aumentando así el bienestar psicológico de las personas, mientras que ayuda a bajar la temperatura de la isla de calor producida en el medio ambiente y mejora la calidad del aire en entornos urbanos, donde no hay mucho espacio para poder integrar sistemas de plantación tradicionales a gran escala, los jardines verticales son la solución adecuada, como se ve cada vez más de manera abundante en ciudades de Europa y los EE.UU. y ahora también en los EAU.

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